Ley para el Bienestar y la Protección de los Animales
Jan/22/2009 13:10
(P. del S. 2552)
LEY NUM. 154
4 DE AGOSTO DE 2008
Para establecer la “Ley para el Bienestar y la Protección de los Animales”, a fin de establecer los
procesos judiciales, facilitar la coordinación multi-sectorial entre municipios, agencias
gubernamentales y organizaciones privadas; tipificar delitos e imponer penalidades; derogar
la Ley Núm. 67 de 31 de mayo 1973, según enmendada, conocida como Ley de Protección
de Animales, entre otras; y otros fines.
EXPOSICION DE MOTIVOS
El Siglo XXI presenta innumerables retos para la sociedad puertorriqueña entre los que se
encuentra un cambio en la percepción y trato hacia los animales. Durante los últimos años, la
visión mundial sobre los animales ha cambiado dramáticamente; éstos se han convertido en una
parte fundamental de nuestras vidas y, por ende, de la sociedad. Se ha reconocido que los
animales son entes sensitivos y dignos de un trato humanitario.
Desde 1977, cuando la Liga Internacional de los Derechos del Animal adoptó una
declaración, que fue posteriormente aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) y por la Asamblea
General de la Organización de las Naciones Unidas, en la que se parte de la premisa de que todo
animal posee derechos y, en particular, derecho a la existencia, al respeto, a la atención, a los
cuidados y a la protección por parte del ser humano, los países de vanguardia han adoptado
estatutos a favor de los animales. Otros han actualizado su legislación; todos recogiendo los
principios de respeto, defensa y protección.
Por otra parte, en Puerto Rico dos terceras partes de los hogares poseen al menos una
mascota. Sin embargo, muchas personas que desconocen el propósito de los animales en el
mundo desconocen la responsabilidad que conlleva poseer un animal y optan por el abandono y
el maltrato de estas criaturas inocentes.
Por este motivo, es de vital importancia proteger y cuidar de los animales a fin de que se
desarrollen en un ambiente saludable que propenda en beneficio de la familia puertorriqueña y
que nos identifique como una sociedad de vanguardia y mentalmente saludable.
El maltrato hacia los animales puede manifestarse de muchas maneras. Si bien la Ley
Núm. 67 de 31 de mayo de 1973, contiene disposiciones para disuadir y/o procesar a las personas
del abuso contra los animales, la misma no cubre otras áreas necesarias para atender los desafíos
de hoy.
Asimismo, existen otras leyes que atienden otros aspectos de la regulación de los
animales pero que, al igual que la Ley 67, no han sido del todo eficaces. En esta Ley se incluyen
aquellas disposiciones de los estatutos que atienden casos específicos y se incluyen otras para
hacerla más completa y rigurosa.
Muchos de los esfuerzos para encauzar a los que maltratan animales se ven frustrados,
debido a los procesos y las penas impuestas, algunas de estas muy leves para el delito cometido.
Si queremos que nuestros animales sean protegidos, se necesita de un estatuto abarcador que
propenda en la disuasión del maltrato. Los animales son parte de nuestro entorno, son seres
vivientes que merecen un trato justo y digno.
Por otra parte, existen estudios científicos sobre la conexión que existe entre el maltrato
hacia los animales y la violencia hacia las personas. El abuso hacia los animales puede indicar la
existencia de un problema mucho más profundo. Los niños, jóvenes o personas que abusan de
los animales pueden estar sufriendo situaciones de abuso y pueden llegar a convertirse en seres
que menosprecien el respeto a la vida y a la dignidad humana. La violencia es violencia
cualquiera que sea la víctima; una persona que abusa de los animales pudiera no tener empatía
hacia otros seres vivos y tiene el riesgo de generar violencia hacia los demás. Es preciso que se
tomen medidas para evitar que se continúe con el maltrato de animales.
Las penalidades aquí establecidas buscan disuadir la conducta agresora que pueda repercutir
en un problema mayor, que incluso puede involucrar a seres humanos. Hay que llevar el mensaje
a los ciudadanos de que este tipo de conducta no será tolerada.
Puerto Rico debe destacarse como una sociedad sensible y vanguardista, que respeta,
protege y cuida de sus animales. Una nueva ley es necesaria no sólo para la protección de estos
seres indefensos, sino para colaborar a desarrollar una sociedad puertorriqueña mentalmente
saludable.
Oprima Aquí para bajar y leer la ley en su totalidad.
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