NACE EL COLEGIO DE MEDICOS VETERINARIOS DE
PUERTO RICO
Fue hace más de un siglo, el año 1848, en que hasta donde
se tiene noticia, un profesional reclama por vez primera el
privilegio de ejercer la medicina veterinaria en Puerto
Rico.
En la década de los años mil novecientos cuarenta, ya en
Puerto Rico se usaba en la medicina veterinaria la cirugía
aséptica, los rayos X, la fijación externa e interna de
fracturas, varias vacunas y antibióticos, la inductotermia,
el diagnóstico mediante laboratorio y otros adelantos
científicos. Se erradicó el muermo y el ántrax, se controló
la rabia, la tuberculosis bovina, la brucelosis y otras
epizootias, que eran una amenaza a la salud pública.
Hoy, ciento veintinueve años después de llegar aquel primer
veterinario, esta profesión ha consolidado su posición en
el país con el establecimiento del Colegio de Médicos
Veterinarios de Puerto Rico, digno sucesor de la Asociación
Médico Veterinaria de Puerto Rico y ésta, a su vez, de la
Sociedad Insular de Médicos Veterinarios fundada en 1943.
La aprobación de la Ley Núm. 107 de 7 de julio de 1986, ha
hecho posible ese paso de avance, de progreso y
reconocimiento par una profesión que tanto ha hecho y puede
hacer para servir a nuestro pueblo.
En cumplimiento de lo dispuesto en la citada Ley, y luego
de un referéndum al efecto, se constituyó por medio de una
Asamblea, el 9 de noviembre de 1086, el Colegio de Médicos
Veterinarios de Puerto Rico.
Su Junta de Gobierno quedó constituída como sigue: Dra.
Vera A. Burrell Ortiz,
presidente, Dr. Olaguibeth A. López-Pacheco, presidente
electo, Dra. Mónica Pagán, secretaria, Dr. Lemuel de Jesús,
tesorero, los Dres. Ivám García, Fred Soltero y Gaspar
Dávila, vocales, y el Dr. Rosendo Cordero como
representante del Capítulo de Mayagüez.
Entre los propósitos del Colegio están el contribuir al
adelanto y desarrollo de la ciencia y el arte de la
medicina veterinaria estimulando el contínuo mejoramiento
profesional del médico veterinario mediante el estudio, la
educación contínua para poder dar mejor y más competente
servicio a sus pacientes y velar por la salud pública del
pueblo puertorriqueño.
Mediante la misma Ley y para acreditar ante todos los
organismos gubernamentales de Puerto Rico su validez, todos
los certificados de salud para transporte interestatal o
internacional, así como los de vacunación de animales,
expedidos por el médico veterinario colegiado en sus
funciones en cualquier consultorio, hospital u otra
facilidad de servicios veterinarios, deberán llevar
adheridos el Sello Especial del Colegio de Médicos
Veterinarios de Puerto Rico. Este sello, debidamente
iniciado y cancelado, garantizará la validez de cada
certificado, asegurándose así el dueño del animal examinado
o vacunad, de la calidad y excelencia del servicio
recibido.
Todas estas ventajas redundarán en una mayor protección
para su mascota o animal y por ende en el mejoramiento de
la salud pública.
Y Recuerde:
“Para que su certificado sea válido, que tenga el
sello original adherido”
Dr. Olaguibeth López
Pacheco