Una de las
preguntas más communes hechas a los veterinarios
es:
¿Cómo hago que mi nuevo cachorro haga sus necesidades
biológicasen
donde yo quiero?
Para
ayudar a contestar esta pregunta el dueño necesita
comprometerse a usar una jaula para el entrenamiento
del cachorro. El cachorro debe permanecer en la jaula
mientras no esté supervisado. La misma debe ser lo
suficientemente grande para que pueda pararse y
voltearse. La jaula debe ser un lugar donde el perro
se sienta seguro y cómodo. No debe utilizarse para
castigarlo. Para
acostumbrar al perrito proporciónale alguna recompensa
(galletas, juguetes) en la
jaula y deje la
puerta abierta para que entre y salga a su conveniencia.
Esto hará que el perro asocie la jaula con algo positivo y
disminuirá la ansiedad cuando el perro sea
enjaulado.
Los
perros, desde que nacen , tiene el instinto de no
ensuciar el área que ellos consideren su "casa". Por
esa razón, ellos van a tratar de no ensuciar cuando
están en sus jaulas. El dueño debe aprovechar esto
para enseñarle al cachorro donde debe hacer las
necesidades. Después que el perro esté en su jaula
llévelo (con cadena y collar) al lugar que usted
escogió. Una vez el perro haya hecho una de sus
necesidades prémielo con una recompensa (comida,
juego). Sea consistente en el lugar que escogió y
saque al pero a menudo, específicamente antes y
después de comer. El perro asociará ese lugar con
hacer sus necesidades biológicas.

Siempre
ocurrirán accidentes en la casa cuando el perro es
cachorro. Cuando esto pase y lo sorprenden en el acto,
no le pegue, simplemente haga algún ruido para
asustarlo y llévelo al area asignada. Usada
correctamente la jaula es un instrumento útil en el
entrenamiento de un cachorro, además previene la
destrucción de muebles y artículos del hogar cuando el
perro no está supervisado.